Los latinos se asimilan bajo sus propias condiciones

Enlace, Reportaje, Hiram Soto, Posted: Jul 27, 2007

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El sistema telefónico del Senado tronó la semana pasada junto con la reforma migratoria, cuando miles y miles de personas y activistas antiinmigrantes protestaron contra la legalización de millones de indocumentados llamando por teléfono a sus senadores.

Fue una campaña telefónica masiva sin precedentes, impulsada por una gama de motivos complejos de origen social y económico que incluye un tema que promete regresar, si alguna vez llega a retomarse el asunto: la percepción de que los latinos son demasiado diferentes para asimilarse, que no aprenden inglés y que están deshilando el tejido que compone la identidad nacional de un país creado, irónicamente, por inmigrantes.

“Es uno de esos temas que aprovechan las fuerzas antiinmigrantes; la noción de que los inmigrantes de hoy no se asimilan y que las otras generaciones de inmigrantes sí. Pero eso no es verdad”, dijo Cecilia Muñoz del Concilio Nacional de la Raza.

La realidad es que ambos lados tienen razón.

Los latinos sí se están asimilando, pero a su manera, conservando mucha de su identidad. ?Tamales en Navidad. Pavo y menudo en Thanksgiving. Inglés en el trabajo y español en el hogar. Lealtades duales a los Cargadores de San Diego y a las Chivas del Guadalajara. El Cuatro de Julio. El Cinco de Mayo.

“Los latinos están acabando con el concepto proverbial de la ensalada de razas”, escribió el renombrado periodista y escritor Jorge Ramos en su libro La ola latina: cómo los hispanos elegirán al próximo presidente de la nación.

La gran diferencia entre los inmigrantes europeos y los inmigrantes latinos, según Ramos y algunos sociólogos, es que los hispanos viven a un lado de sus países de origen, lo que les permite mantener lazos estrechos con su familia, cultura e idioma.

Además, hoy en día existe una red extensa de medios en español.

“Culturalmente los latinos nunca se van asimilar en su totalidad. Los latinos están creando su propio espacio en este país [...]Y esas características culturales hispanas están cambiando para siempre el rostro de la nación”, escribió Ramos.

Ese fenómeno se vive todos los días en la casa de la familia de Cristóbal Castro, un ciudadano estadounidense naturalizado e hijo de un bracero que emigró a los Estados Unidos a mediados del siglo pasado.

“Va a ser muy difícil hacer una asimilación, por lo menos para la primera generación. Lo que hay es una negociación”, dijo. “Habrá cosas que tomaremos como la forma de vestir o educación de aquí y cosas que no, como botar a tus hijos de la casa cuando cumplan 18 años como lo hacen los gringos”.

Ese aferramiento a su cultura ha hecho que los latinos redefinan poco a poco la identidad del estadounidense.

La asimilación, según Tomás Jiménez, un maestro de sociología de la UCSD, “ya no significa que tengas que deshacerte de tu cultura y adoptar un nuevo estilo de vida identificado con la cultura anglo-protestante”.

En un ensayo publicado en el diario Los Angeles Times, Jiménez dijo que los latinos han contribuido “a que el multiculturismo y la apreciación de la diversidad sean ahora mucho más aceptados que antes”.

Definir lo que es asimilación es tan complejo como reformar las leyes de migración.

¿Puedes hablar español y estar asimilado? ¿Tienen que gustarte más las hamburguesas que los tacos de carne asada? ¿Cuándo puede decirse que has logrado la asimilación?

“No es tan fácil definirlo”, confesó Ira Mehlman de la organización antiinmigrante FAIR, quien dijo que muchos estadounidenses resienten el hecho de que los hispanos insisten en hablar español y en mantener lazos con sus países de origen.

“Pero yo diría que es cuando alguien se siente americano”, dijo. “Y para mí, las personas que marcharon gritando: ‘Nosotros somos América’ ondeando banderas de otros países no se han asimilado”.

Richard Rodríguez, un escritor que ha publicado varios libros sobre la adaptación de los latinos a la cultura estadounidense, dijo que asimilarse es absorber la individualidad de los Estados Unidos, y que eso es precisamente lo que están haciendo los hispanos.

“La realidad es que el país se está haciendo más mexicano, y que todo está cambiando, nuestras comidas, costumbres, música y religión”, dijo Rodríguez. “Conforme los latinos continúan incorporándose a la sociedad, los estadounidenses sienten que tienen que saber fragmentos de español. Y va a haber matrimonios, odio, amistad, solidaridad, curiosidad y competencia”.

Lo cierto es que muchos latinos viven con un pie en cada cultura, y que fluyen como agua de un lado para otro, algo que puede verse cada vez que la selección de México enfrenta a los Estados Unidos en la rivalidad deportiva más fuerte de Norteamérica.

Ricardo Castro, hermano de Cristóbal y también un ciudadano estadounidense naturalizado, dice que se considera cien por ciento mexicano pero que pudo sentarse a ver el partido con toda tranquilidad porque no tenía miedo de perder.

“Yo sabía que iba a ganar mi país”, dijo. “Y efectivamente ganó, ya que para mí era cualquiera de los dos”.

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User Comments


Oliver Gray on Aug 12, 2007 at 13:46:33 said:

Dos comentarios: 1) Dado la conquista de Puertorrico (que es un país separado con español como su propio idioma y cuyos ciudadanos en efecto tiene la ciudadanía dual con EU) y el efecto que la tercera parte de México fue conquistada y tragada por EU, la condición de los "inmigrantes" de habla hispana es particular; 2) el aspecto racista de la cultura EU-ense ensimismo quita la posibilidad de asimilarse. Por ejemplo, una familia de China o Japón puede estar en EU cuatro generaciones y haber olvidado el idioma del "old country", pero sin embargo todos los considerarán "chinos," no "americanos." La gente de color no se puede asimilar completamente en EU; mejor que sigan enriqueciéndo la macrocultura con su cultura original. Acabemos con el nacionalismo y seamos una democracia social internacional.

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