Víctimas invisibles de los incendios de California
New America Media, Reportaje, Amanda Martinez, Traducido por Elena Shore Posted: Oct 29, 2007
English Translation
Los esfuerzos de ayuda para los incendios en el sur de California han sido alabados como eficaz, pero falta una población que vive durante mucho tiempo en la sombra: los trabajadores indocumentados que viven a lo largo de las laderas y cañones de San Diego.
Esos hombres, que representan algunos de los trabajadores más fundamentales en una de las mayores industrias en el condado, fueron olvidados en los esfuerzos de ayuda y evacuación – hasta el punto de que los funcionarios del gobierno mexicano llenaron el vacío.
“El Consulado de México son los que han dirigido los esfuerzos de ayuda para los jornaleros en los cañones,” dijo Eddie Preciado, director de La Posada de Guadalupe, el único refugio para jornaleros desamparados en el condado de San Diego. Dijo que el consulado ha colaborado con grupos como lo suyo para efectuar búsquedas y proporcionar suministros a los habitantes del cañón.
Los grupos defensores de los inmigrantes no saben cómo esos trabajadores sobreviven. Dicen que los incendios los han dejado dispersos y están en paradero desconocido. Las órdenes de evacuación han cerrado el acceso a esas comunidades, lo que hace que sea muy difícil para los equipos de apoyo evaluar las necesidades de la población, y casi imposible determinar cuántas habitaciones han sido destruidas en los incendios.
Los jornaleros están aislados físicamente en las zonas remotas del cañón, pero también están aislados lingüísticamente. Muchos son miembros de las comunidades indígenas de México, como los mixtecos y zapotecos, y no hablan inglés ni español.
“Los indígenas mexicanos que hablan idiomas como el mixteco están en alto riesgo de estar en peligro porque no entienden las advertencias que se dan en inglés o español, y no confian en la gente que no habla su idioma,” dijo el fotógrafo David Bacon, que documenta a las comunidades de jornaleros en el campo de California.
Se estima que hay más de 1.600 jornaleros que viven en la zona en refugios improvisados, según la Regional Task Force on the Homeless (Fuerza de Trabajo Regional para los Desamparados) en San Diego. Eso es probablemente un cálculo bajo de los afectados por los incendios porque es imposible saber exactamente cuántos trabajadores viven así. Llamados los “campesinos sin hogar,” sobreviven sin electricidad, abastecimiento de agua, o sistemas de saneamiento para que puedan estar más cerca de las granjas donde trabajan.
Esos trabajadores constituyen una fuerza laboral fundamental en la industria agrícola en el condado de San Diego, que es uno de los principales productores agrícolas en California y el segundo mayor en el país en su número de granjas, según la Fuerza de Trabajo Regional para los Desamparados.
Sin embargo, a pesar de la dependencia de la industria en esos obreros, podrían quedar fuera de la ayuda por la Federal Emergency Management Agency (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, o FEMA por sus siglas en inglés), ya que, sin papeles, tienen muy poco acceso a los fondos de FEMA.
Konane Martinez del National Latino Research Center (Centro Latino de Investigación Nacional) anticipó que la documentación será un requisito para la mayoría de agencias gubernamentales que proveen ayuda en la zona. Como resultado, Martinez colabora con 18 diferentes organizaciones para reunir el dinero y los recursos para los jornaleros desplazados que buscan ayuda después de los incendios.
Aunque no hay reportes que hayan negado ayuda a los indocumentados, muchos inmigrantes indocumentados no buscan ayuda porque no saben en cuáles de los trabajadores de rescate pueden confiar. Muchos ven el riesgo de deportación como más peligroso que lo de los mismos incendios.
“No me sorprendería si evitaran a los bomberos,” dijo Bacon, que añade que muchos trabajadores indocumentados tienen dudas acerca de las autoridades por temor a ser detenidos o deportados.
El periódico hispano Enlace, en San Diego, informó el 22 de octubre que algunos jornaleros han elegido quedarse en los cañones a pesar de las órdenes de evacuación porque no quieren salir.
Mientras tanto, algunos que quieren salir no pueden. “Algunos granjeros no están siguiendo las órdenes de evacuación y están manteniendo los trabajadores en los campos a pesar de las órdenes de evacuación,” dijo Christian Ramirez del American Friends Service Committee (Comité de Amigos Americanos de Servicio).
Pero si se quedan, deberían saber que, como explicó Ramirez, “las condiciones del ambiente no son seguras para trabajar.” Su organización manda voluntarios a los campos para darles a los jornaleros gotas para los ojos, mascarillas y gafas.
Aparentemente despreocupados que el uso de los agentes de la Patrulla Fronteriza podría disuadir a los residentes indocumentados de buscar ayuda, la San Diego County Office of Emergency Management (Oficina de Manejo de Emergencias en el Condado de San Diego) pidió que la Patrulla Fronteriza ayude con las actividades de apoyo de emergencia. Matthew Johnson dijo que alrededor de 300 agentes ahora “están buscando saqueadores, observando los barrios afectados, y tomando control de la seguridad” durante los incendios.
Algunos agentes trabajaban junto a la policía local cuando seis inmigrantes indocumentados fueron detenidos el 24 de octubre fuera del estadio Qualcomm, uno de los centros de refugiados más grandes de la catástrofe.
Según lo que dicen, los detenidos fueron visto robando suministros de emergencia como cunas y botellas de agua de Qualcomm. Sargento de Policía Jesse Cesena le dijo al periódico San Diego Union-Tribune que “estaban robando de la gente sin recursos.” La policía se los entregaron los inmigrantes a los agentes de la Patrulla Fronteriza.
Aunque están ocupados con las actividades locales de ayuda, Johnson dijo que la Patrulla Fronteriza sigue mirando a la frontera.
Dr. Leo Estrada, profesor de urbanismo de UCLA, dijo que cree que la agencia Immigration and Customs Enforcement (El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, o ICE) no llevará a cabo ninguna redada en el futuro próximo.
Previó que los trabajadores inmigrantes serán una necesidad en los esfuerzos de reconstrucción después del incendio. Más de 410.000 acres de tierra han quemado, y los esfuerzos de limpieza serán críticos. “Con más de 1.000 casas demolidas,” señaló, “los contratistas buscarán una fuerza laboral de inmigrantes para demoler, llevar, y reconstruir las casas.”
“Lo vimos en Nueva Orleans,” dijo Estrada. Los inmigrantes indocumentados de México y Centroamérica estuvieron entre los grupos más númerosos empleados en la reconstrucción de la ciudad después del Huracán Katrina.
"En el momento de la reconstrucción, nadie les molestó. Será interesante ver lo que pasa,” dijo Estrada. “Van a traer de vuelta una fuerza laboral que han estado tratando de eliminar."
Para contribuir al Farm Worker Relief Fund (Fondo para la Ayuda de los Jornaleros), póngase en contacto con Konane Martinez del Farmworker CARE Coalition (Coalición de Cuidado para los Jornaleros).
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