Los otros debates en reuniones municipales

Los sindicatos de trabajadores quieren convencer a sus miembros sobre la reforma migratoria

New America Media, Reportaje, Elena Shore, Traducido por Cristina Fernandez-Pereda Posted: Aug 19, 2009

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SAN FRANCISCO -- Mientras los senadores estadounidenses celebran reuniones municipales por todo el país, para convencer a los ciudadanos sobre la reforma de salud, también se celebran otro tipo de reuniones. La apuesta es igual de alta y la tensión igual de intensa.

La cuestión es la reforma migratoria. Los representantes de los dos sindicatos de trabajadores más grandes del país, AFL-CIO y Change to Win, intentan convencer a sus miembros locales por un acuerdo conjunto en apoyo a la reforma migratoria. Pero no todo el mundo está convencido.

San Francisco fue testigo de la negociación más intensa.

"Fue en el área de la bahía donde se formó LION (la Red de Organizadores y Trabajadores Inmigrantes) y que contribuyó al cambio de postura sobre inmigración", anunció Sanjay Garla, del sindicato AFSCME, en una reunión el 10 de agosto en el Plumbers’ Hall. Diez años después, algunos miembros de sindicatos locales ven la nueva resolución como un paso atrás en los temas más fundamentales contra los que han luchado: sanciones a los empresarios y programas para trabajadores "huéspedes" (Guest Worker Programs).

El comunicado conjunto entre AFL-CIO-CTW pide que no haya nuevos programas para trabajadores huéspedes, insistió Esther López, la directora de derechos civiles y acciones comunitarias de UFCW International, parte de la federación laboral Change to Win.

"Las próximas de empleados deberían ser determinadas por una comisión independiente que utilice datos relevantes del mercado; los trabajadores tendrían visas permanentes. Esto eliminaría a los trabajadores huéspedes", argumentó López. "No habría ninguna expansión de los programas de trabajadores huéspedes".

Pero no todo el mundo se lo creyó.

"En nuestro local, nuestros miembros tomaron una postura muy fuerte contra los programas de trabajadores huéspedes", dijo María Guillen, miembro de SEIU 1021, durante la reunión. "Llevamos ese mensaje a la convención internacional y no lo aceptaron. Así que soy un poco escéptica en cuanto a la dirección que está tomando Change to Win en este sentido".

Los más críticos consideran que el comunicado en si es contradictorio.

"Esto es todo una farsa", dijo David Bacon, quien contribuyó a la creación de LION. Aunque el comunicado termina con la afirmación de que los Estados Unidos "no deberían adoptar una iniciativa de 'trabajadores huéspedes' o 'atados por contrato'", el comunicado también pide la entrega de "visados de trabajo--tanto temporales como permanentes" determinados por una comisión independiente.

"Debes trabajar para quedarte. Eso es un programa de trabajadores huéspedes", dijo Bacon. "Eso es lo que intentamos eliminar en 1964", dijo, con el fin del Programa de Braceros.

El otro dilema para muchos de los miembros de los sindicatos es el problema de las sanciones a empresarios por contratar a una persona sin la autorización adecuada. LION organizó la oposición a las sanciones a empresarios hace 10 años y consiguió que AFL-CIO cambiara su postura. "AFL-CIO y Change to Win se unieron hace poco para preparar este comunicado conjunto. Pero la base de su unión consiste en abandonar todo lo que logramos en 1999", explicó Bacon.

Pero Ana Avendaño, directora de política de inmigración para AFL-CIO, enfatizó la importancia de ser pragmáticos. La reforma migratoria, dijo, sería más difícil de conseguir que las leyes laborales o la reforma de salud.

"Una reforma rápida, táctica y dinámica, seguida inmediatamente por la aplicación de estándares laborales no es nada realista", dijo, apuntando que el senador Chuck Schumer (D-N.Y.), de quien se espera que introduzca una propuesta de ley después del Día de Trabajo, cuenta con una mentalidad mucho más centrada en la aplicación de leyes de lo que hizo el Senador Ted Kennedy (D-Mass). "Nuestra defensa está centrada en esta realidad", explicó. "No significa que nos estemos comprometiendo".

Los sindicatos están respondiendo a la realidad de que la inmigración es un remedio para la falta de trabajadores, dijo Bacon. "Pero cuando hay falta de trabajadores, una buena unión sube los salarios para atraer a más empleados. Aquí tenemos sindicatos preparándose para hacer lo que las empresas quieren que hagan".

"No es que los trabajos sean tan malos que los trabajadores [estadounidenses] no los quieran", dijo Wei-Ling Huber, presidenta del Local 2850 de Unite HERE, que representa a los trabajadores de la industria hotelera. "Es que los salarios y beneficios son muy bajos. Los trabajadores externos serán tratados de la misma forma que se utiliza a los inmigrantes ahora".

López de UFCW International dice que su sindicato no tenía otra opción. "ICE estaba haciendo redadas en nuestras plantas. No teníamos alternativa. Nuestro sindicato tenía que enfrentarse a esto".

"Cuando empezamos", dijo, "lo que escuchábamos desde el Capitolio era que la reforma migratoria no podría avanzar a menos que los trabajadores se unieran". Pero el miedo es que si los sindicatos locales y nacionales no son capaces de ponerse de acuerdo, estarán enviando dos mensajes diferentes al congreso. "Es un tremendo error si termina por ocurrir", dijo López. Ha estado viajando por todo el país intentando convencer a los sindicatos para que apoyen la postura nacional.

"Me siento en esas reuniones y hay 200 hombres blancos mirándome y puedes verlo en su lenguaje corporal: aquí viene la mexicana", dijo López describiendo las reuniones con sindicatos locales de Ohio y Kentucky.

"Hay razones reales para que ellos se sientan ansiosos", añadió López. "Los salarios congelados, el aumento de los costes del seguro médico, las jubilaciones mas tardías que nunca. Tenemos que reconocer que no se han implementado las leyes laborales con trabajadores estadounidenses".

Pero mientras AFL-CIO y Change to Win se han unido en un comunicado por la reforma migratoria, la lucha que viene ahora será para convencer a los sindicatos locales en todo el país. San Francisco era solo una parada.

“Queremos asegurarnos que las personas que están en la sala cuando se hacen estos acuerdos sean conscientes de lo que está pasando con los trabajadores”, dijo Wei-Ling Huber. “Sabemos que tenemos que trabajar juntos y que tenemos que trabajar por la reforma migratoria”.

“No voy a mentir”, dijo López. “No es nada fácil. Pero tenemos que tener este debate”.

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